Dedicar unas horas por semana a hacer algo por los animalitos que se encuentran en un albergue es una actividad que, obviamente, implica sentir un amor especial por los animales, y una compasión inteligente y fértil hacia los que se han visto privados de lo que más necesitan: el afecto de un dueño.

Sin embargo, no basta con amarlos. Es necesario tener en claro qué es lo que realmente queremos y debemos hacer por ellos. En un refugio de animales las necesidades son muchas y si bien la iniciativa es siempre bienvenida, es necesario respetar la disciplina de la institución para trabajar en forma coordinada con los demás.

Ante todo, es condición excluyente ser mayor de edad. Todas las tareas que implican el cuidado de una vida requieren una responsabilidad cuya intensidad varía según el grado del contacto que se tiene con los animales. No se tiene la misma relación con los animales atendiendo la recepción que paseando perros, o atendiendo el área destinada a los cachorros, pero todos los trabajos son importantes y tienen la misma finalidad. Realizarlos en forma responsable facilita las tareas de otros aunque no estén directamente relacionadas.

Algunos voluntarios no pueden ofrecer más de dos o tres horas semanales. Este tiempo es suficiente para la institución siempre y cuando el aporte sea regular. A ningún voluntario se le impone una cantidad mínima de horas ni se le fijan días, ni tareas. Esto es algo que queda librado a su voluntad, como así también el hecho de ir al albergue otros días adicionales. Lo importante es que cumpla el horario y las tareas que él mismo ha elegido.

El trabajo voluntario en una entidad protectora no es “divertido” ni sirve para distenderse. Cuando se está en contacto con la necesidad y la tristeza de un animalito, sobre todo cuando recién ingresa, el sentimiento más directo es de impotencia. Sin embargo, requiere una buena dosis de creatividad y energía para buscar soluciones. Es una tarea que de alguna manera nos ayuda a crecer, en tanto nos permite tomar conciencia de los problemas sociales que inciden en el abandono y el maltrato de animales.

Quienes realmente quieran dar un poco de su tiempo libre para ayudar a mejorar la calidad de vida de los animalitos asilados en nuestro refugio, pueden acercarse. Aquí les ofreceremos información detallada sobre las tareas que se pueden desarrollar y el curso de formación de voluntarios.

De acuerdo a su elección usted puede colaborar con nosotros de distintas maneras. He aquí algunas de las opciones:

- Cuidado de animales
- Pasear perros
- Trabajos en el hospital veterinario
- Tareas administrativas
- Aporte de nuevos socios
- Cobro de cuotas sociales
- Promoción de la venta de publicidad de nuestra página Web
- Trabajos en relaciones públicas de nuestra entidad
Y todo aquello que usted pueda proponernos en mejora de nuestra actividad. Para ello, usted puede comunicarse con nosotros en nuestra entidad.